Monitoreo de la salud uterina y pélvica
Al concluir la etapa del control prenatal y el evento del nacimiento, la paciente requiere una consulta ginecológica especializada para verificar la involución uterina. En este periodo, es común evaluar que no existan complicaciones por miomas uterinos preexistentes o quistes ováricos que pudieran haber cambiado durante la gestación. Asimismo, se vigila de cerca la presencia de dolor pélvico inusual, asegurando que la musculatura del suelo pélvico se recupere correctamente y descartando cualquier riesgo de infecciones vaginales que suelen ser más recurrentes debido a los cambios en el pH y la higiene postquirúrgica o postparto natural.

